martes, mayo 12, 2009

De perseguidos a perseguidores



Alejandro Amenábar, uno de los mejores directores españoles de cine, ha rodado su última película titulada Ágora que se estrenará en el próximo otoño; en ella narra la histora de Hipatia de Alejandría: víctima de la intolerancia y del fanatismo de una comunidad cristiana primitiva y, por tanto, ignorada a lo largo de la historia.

Juan José Millás en "El País semanal" escribió sobre la película:"Vista desde una mirada actual, Ágora constituye una reflexión -cuando no una denuncia- de los fundamentalismos de los que todavía, tantos siglos después, todavía somos víctimas." Y recogía unas declaraciones de Alejandro Amenabar: "La película relata ese momento en el que los cristianos dejan de ser perseguidos para convertirse en perseguidores. Curiosamente, el cine ha contado mucho la primera etapa, pero no esta otra."
Realmente el momento y el lugar en el que nos sitúa Amenabar con su nueva película es transcendental. Alejandría era la ciudad de Arrio (256 - 336) El arrianismo fue condenado como herejía por el Concilio de Nicea en el año 325. Y este Concilio supuso "el ocaso de la Civilización Clásica".

La Ilustración presentó a esta mujer como a una "mártir de la ciencia" y símbolo de la defensa del mundo clásico frente a la nueva cultura cristiana.

La pintura representa a "Hipatia", imaginada por el pintor prerrafaelista inglés Charles William Mitchell (1885) y está tomada de Wikipedia.

viernes, marzo 06, 2009

La afirmación de lo trágico / Agamenón



("Tríptico inspirado en la Orestiada de Esquilo 1981")

La actual exposición de Francis Bacon en el Museo del Prado es una rotunda afirmación de la presencia de lo trágico en su vida personal y en la sociedad contemporánea. Francis Bacon, hombre vital y atento observador, advirtió muy pronto la realidad trágica del hombre del siglo XX: “cualquiera que haya vivido las guerras europeas se ha visto afectado por ellas; afectaban a todo tu psiquismo en la medida de vivir continuamente una atmósfera de tensión y de amenaza”.

No necesitó inspirarse en la literatura, pero no obstante le impresionó "con penetrante hondura" la tragedia griega y sobre todo Esquilo.

Él mismo lo dice: “para mí la figuración es un intento de capturar la apariencia con el cúmulo de sensaciones que lo apariencial despierta en mí. En cuanto a mi último tríptico y unos cuantos lienzos más que he pintado después de releer a Esquilo, he tratado de crear imágenes de las sensaciones que algunos de los episodios creaban en mi interior. Yo no podía pintar a Agamenón, a Clitemnestra ni a Casandra, porque eso no habría sido más que pintura de historia. En consecuencia traté de crear una imagen del efecto que producía en mi interior. Posiblemente la figuración sea siempre subjetiva cuando se expresa con más penetrante hondura”.

Por eso mismo su pintura se presenta como una "descarnada y veraz aproximación al ser humano", a su interior más hondo. En ella aparece la "animalidad intrínseca del ser humano", la irracionalidad, la crueldad, la violencia, el crimen, es decir, la tragedia humana. Y en ese punto la referencia literaria a Esquilo es inevitable. Así la relectura de la Orestiada de Esquilo provoca hondas sensaciones que se transforman en imagen "siempre subjetiva", por tanto, humana y trágica.

En Francis Bacon la historia y la literatura ocurren inevitablemente en una "atmósfera de tensión y de amenaza". Agamenón y la guerra están trágicamente unidos: la violencia, el crimen y la sangre están presentes en todo momento.

lunes, marzo 02, 2009

El futuro de las Humanidades


¿Cuál va a ser el futuro de las Humanidades tras el proceso de Bolonia? ¿Quién vela por ese futuro en estos momentos? ¿Qué están diciendo las Facultades Universitarias, y sobre todo de las Universidades Públicas, al respecto? ¿Se dejará este futuro únicamente pendiente de las "exigencias del mercado" sensu stricto?


Es sabido que el índice de ocupación laboral de los Licenciados en Humanidades no es de los más altos. ¿Quiere decir esto que estos estudios no se han adaptado al mercado laboral? "No se trata de aprender sólo los contenidos del título, sino competencias". ¿Se deben adaptar los contenidos de los títulos universitarios a las exigencias del mercado laboral o se deben recoger en la definición de los puestos de trabajos las competencias adquiridas en el curriculum de los estudios de Humanidades? Las dos cosas, sin duda.


No basta con repetir una y mil veces que "traducir del latín, que es construir un rompecabezas, sirve para desarrollar facultades intelectuales. Y ello a un médico le sirve para usar mejor su inteligencia crítica". No basta con repetir esto hasta la saciedad. Primero porque traducir latín no es un rompecabezas; segundo porque traducir latín desarrolla facultades intelectuales sin duda, pero como lo hacen otras mil actividades de la mente; y tercero porque no está demostrado que traducir latín le sirva a un médico para usar mejor su inteligencia crítica.


Defender hoy las Humanidades exige imaginación -¡cierto!- pero también exige esfuerzo coordinado de los responsables de las instituciones universitarias y de las administraciones públicas: Universidades, Consejerías de Educación y Ministerios.


¿O esto es mercantilizar las Humanidades y por tanto "demonizarlo" y oponerse a todo lo que suene a Bolonia? Si Bolonia realmente significa la "privatización" de la Universidad, las Humanidades están en peligro ya que tendrán problemas de financiación privada como ya tienen problemas en los Centros Educativos Privados donde dejan de impartirse las Lenguas Clásicas cuando la demanda de alumnos no se corresponde con los criterios económicos de gestión rentable. Conocemos ejemplos.


La Universidad Pública tiene un reto.

viernes, febrero 27, 2009

La obsesión por los mitos


"¿A qué se debe la inquebrantable autoridad que los mitos griegos ejercen sobre la imaginación de Occidente? ¿Por qué un puñado de mitos griegos, el de Antígona entre ellos, reaparece en el arte del siglo XX en un sentido casi obsesivo? ¿Por qué Edipo, Prometeo, Orestes, Narciso, no quedan relegados a la arqueología?".


¿Dónde radica la fuerza del mito? ¿En su lado oscuro e irracional, en su lado salvaje y primitivo? Los mitos griegos como dice George Steiner tienen "la autoridad de la aurora". Los mitos nos transportan a los orígenes, nos sitúan en el principio, en el amanecer, en las primeras luces. Los mitos griegos nos desnudan, nos enfrentan a nosotros mismos sin máscaras ni ropajes.


Pero ¿radica ahí, en su "radicalidad" la fuerza de los mitos griegos? En mi opinión radica también en su flexibilidad, en su adaptabilidad. Dice García Gual: "Los mitos griegos -a diferencia de los dogmas- invitan a renovadas y múltiples reinterpretaciones, y se enriquecen con ellas. La tradición literaria recrea una y otra vez los míticos relatos, herencia común del imaginario europeo a la par que incesante desafío."


Ahí radica su fuerza: en su relatividad, en su ausencia de dogmatismo; por eso se convierten en "incesante desafío". El dogma, por el contrario, anula radicalmente todo desafío intelectual. El dogma es una vía muerta; el mito griego es una veta inagotable.


George Steiner, en opinión de Carlos García Gual, en su obra "Antígonas. La travesía de un mito universal por la historia de Occidente", ahora en formato de bolsillo, "examina y sopesa los ecos del drama sofocleo en la literatura y la filosofía occidental" y hace de este "espléndido ensayo, ejemplar y casi clásico" un "estudio hermenéutico y de literatura comparada de largo alcance intelectual" "sobre el mito y la tragedia y su fecunda estela en la literatura y el pensamiento occidental."

(Foto: Antigona 1530 Anónimo Musée du Louvre, Paris)

martes, febrero 24, 2009

Un relato de Plinio el Viejo



Según el relato de Plinio el Viejo, la primera pintora fue una doncella de Corinto que, pretendiendo retener físicamente la imagen de su joven amante, dibujó en la pared de su cuarto el perfil del muchacho cuya sombra era proyectada por una vela. La joven era una hija del alfarero Butades de Sición.


En su Historia Natural (XXXV, 15) Plinio el Viejo escribió: "La cuestión sobre los orígenes de la pintura no está clara [...]. Los egipcios afirman que son ellos los que la inventaron seis mil años antes de pasar a Grecia [...]. De los griegos, por otra parte, unos dicen que se descubrió en Sición, otros en Corinto, pero todos reconocen que consistía en circunscribir con líneas el contorno de la sombra de un hombre.
Así fue, de hecho, su primera etapa; la segunda empleaba sólo un color cada vez y se llama monocroma; después se inventó una más compleja y esa es la etapa que perdura hasta hoy. [...]. La primera obra de este tipo (plástica) la hizo en arcilla el alfarero Butades de Sición, en Corinto, sobre una idea de su hija; enamorada de un joven que iba a dejar la ciudad: la muchacha fijó con líneas los contornos del perfil de su amante sobre la pared a la luz de una vela. Su padre aplicó después arcilla sobre el dibujo al que dotó de relieve, e hizo endurecer al fuego esta arcilla con otras piezas de alfarería. [...]".


Esta leyenda de Plinio el Viejo ha sido representada por artistas como Felice Giani, Jean-Baptiste Regnault, Joseph Wright de Derby , Louis-Jean-François Lagrenée, el Mayor, o por Joseph-Benoît Suvée «Butades o el origen de la pintura» (1791)


Con esta cita de Plinio el Viejo se abre la exposición de "La sombra". En 1997 apareció en Londres un libro revelador "Breve Historia de la Sombra", de Victor I. Stoichita. El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid encargaron al autor la difícil tarea de transformar su libro en una singular y hermosa exposición, integrada por 112 pinturas, 32 fotografías y una breve selección de fragmentos cinematográficos, que puede disfrutarse en el Musea Thyssen y en la Fundación Caja Madrid (Plaza de San Martín 1) hasta el 17 de mayo.


Más sobre la belleza ... y los museos.

(Foto de telecinco.es)

Ahora resulta que los varones solo utilizan la mitad de su cerebro para apreciar la belleza. Un equipo de estudiosos han llegado a la conclusión de que el cerebro de mujeres y de varones se activa de modo distinto en la percepción de la realidad y, por tanto, de la belleza de los objetos. Ante un objeto bello en las mujeres entran en acción enseguida los dos hemisferios del cerebro y en el varón solo actúa el derecho. Los científicos han constatado el hecho pero todavía no tienen una explicación clara de por qué no se activan de igual modo los cerebros del hombre y la mujer. No obstante, lanzan una hipótesis sobre la base de la teoría evolucionista.

A los científicos les ha sorprendido que ante lo bello la mayor actividad cerebral no ocurra en la parte frontal, más relacionada con la capacidad cognitiva, sino en la parietal.

¿Significará eso que las mujeres la aprecian mejor la belleza? ¿Es más de fiar, por tanto, el criterio de belleza femenino que el masculino? ¿Valoran mejor la realidad? ¿Qué es bello para las mujeres? ¿Es eso mismo bello para los hombres? ¿Existe alguna diferencia? ¿Cuáles son esas diferencias? El tema me parece interesante.

El hombre y la mujer ante la belleza reaccionan de forma diferente. Los estímulos de lo bello actúan de distinta manera en el cerebro masculino y en el femenino. ¿Son por tanto ellas más sensibles ante la belleza? ¿Se sienten más estimuladas por lo bello?

Según este estudio, parece que las diferencias observadas entre hombres y mujeres responden más a dos maneras distintas de abordar la relación espacial con los objetos, que a una mayor o menor sensibilidad hacia la belleza. «De nuestro estudio no se puede derivar, porque tampoco era el objeto, que las mujeres tengan una mayor sensibilidad hacia la belleza,... sino que su percepción es distinta», explica Enric Munar, del Grupo de Evolución y Cognición Humana del CSIC.
Y otra conclusión interesante: en el experimento en ambos sexos la actividad de valorar lo bello era mayor en el lóbulo parietal y llegaba a su máximo rendimiento en el periodo de 300 a 900 milisegundos después de que las imágenes se mostraran a los participantes. Este lapso de tiempo sugiere que la actividad está relacionada con el juicio que se realiza sobre la imagen en vez de con su percepción inmediata.

Y de esto el científico Camilo J. Cela Conde, doctor en Filosofía, catedrático de Antropología y Filosofía de la Mente en la Universidad de las Islas Baleares, a la vez que hijo del fallecido escritor y Premio Nobel Camilo José Cela, concluye "el rango temporal en el que aparecen los juicios acerca de si nos gusta o no una imagen (entre 300 y 900 milisegundos) debería consolar a los maestros que llevan a sus alumnos a un museo y se desesperan al comprobar el poco tiempo que dedican los niños a cada cuadro". ¡A tener en cuenta!

miércoles, febrero 18, 2009

La belleza de lo impertecto

¿Solo es bello lo perfecto? Más. ¿Existe realmente lo perfecto? ¿De qué habla la gramática cuando dice "pretérito perfecto" o "futuro perfecto"? Se atreve a hablar incluso de "plusquamperfecto", porque la gramática identifica "perfecto" y "acabado". Pero tenemos la experiencia de que no siempre consideramos perfecto lo acabado. El lenguaje, por tanto, nos engaña, nos confunde.

Pocos creen en un "futuro perfecto", por más que lo deseen. La propia experiencia nos niega el "pasado perfecto". Incluso la gramática, a veces, duda del pasado perfecto. Ya los griegos antiguos -y siempre los griegos- que de sabiduría andaban abundantes entendieron que el perfecto en gramática no es sino el "resultado presente de una acción pasada". Es decir, no existe perfecto sin presente o, lo que es lo mismo, el presente es lo que da sentido al pasado: si el pasado no sigue presente de qué nos sirve, no es perfecto. No basta con "haber entendido". Lo que me sirve es "tengo entendido". Ese es el perfecto.

Pero al margen de la gramática, dónde está lo perfecto. ¿Dónde reside la perfección y dónde la excelencia? La realidad se construye con lo cotidiano, con lo normal, con lo imperfecto que no lo zafio, lo vulgar y lo ordinario. Esta distinción significa ya una gran victoria: saber mirar.

Lo imperfecto es lo inacabado, lo dinámico, lo natural, lo humano; lo imperfecto es el recorrido griego del "caos" al "cosmos"; lo imperfecto está implícito en la teoría del "panta rei" de Heráclito; es la eterna materia que por su propia energía interna camina en una interminable transformación hacia la superación de sí misma; es el movimiento eterno de los átomos; es la dialéctica hegeliana hacia la superación de la lucha de los contrarios. Es decir, lo imperfecto es lo natural, lo humano, lo cotidiano.

La belleza, por tanto, reside también en lo cotidiano, en lo natural, en lo ordinario, en lo imperfecto. Es cuestión de saber mirar, de ver con otros ojos. La belleza, entonces, está en la mirada, en la perspectiva, en la emoción; así lo natural, lo humano, lo imperfecto se funde con lo bello; aparece la belleza de lo sencillo, de lo simple, de lo cotidiano. La belleza de lo imperfecto, así, se hace belleza natural, belleza humana.
¡Basta ya de mentiras y de engaños! Lo bello no es solo lo excelente. Todo lo humano es bello; también, por tanto, lo imperfecto. Solo hay que saber mirarlo. Si la arruga es bella, también será bello el michelín, las ojeras, las pecas, los lunares y las canas. Cuestión de ojos. ¡Basta ya de "concursos de belleza"! Salgamos a la calle a descubrirla. Está ahí; solo hay que verla.

Tal vez en un exceso, la estética actual se atreve a afirmar que es bella la mancha, la herida, la rotura e, incluso, la chapuza. ¡No es eso! Pero sí, por el contrario, puede ser bella la huella del tiempo, la cicatriz y la piel cansada. Como ya dijo Cicerón: "Vt non omne vinum, sic non omnis natura vetustate coacescit". (No todo elemento, como no todo vino, se echa a perder con el paso del tiempo) El paso del tiempo no empeora siempre la naturaleza de las cosas; las marcas y las cicatrices de la vida hacen a las personas más humanas, más reales, pero no necesariamente menos elegantes y atractivas; ni, por supuesto, menos adorables.
La excelencia es ficción; lo perfecto, una quimera. La "eterna juventud", un sueño de adolescencia.
Sí, la belleza de lo imperfecto, la belleza de lo cotidiano.
¿Lo wabi-sabi?