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martes, diciembre 15, 2009

Los derechos de los menores

Amnistía Internacional acaba de lanzar un llamamiento de apoyo a los muchachos y muchachas, niños y niñas asistidos en centros de menores en España. Al parecer algunos -se suponen que serán casos aislados- son castigados en celdas de aislamiento, son amordazados, atados a una silla con cinta de embalaje durante varios días, medicados en contra de su voluntad, sin receta médica y por personal no cualificado, sedados para que sean sumisos.
A.I. nos presenta un relato de situaciones reales en centros de protección terapéuticos para menores del Estado español. Escucha algunos testimonios.
Si el Estado asume la protección y cuidado de estos menores porque no son adecuadamente atendidos por sus familias, es totalmente inadmisible que sean víctimas de abusos y malos tratos en centro públicos o concertados, aunque sean casos aislados y de difícil tratamiento.


El descontrol -según A.I.- sobre los centros de protección terapéuticos es tal que la administración desconoce cuántos menores viven bajo su tutela. ¿Cuánto tiempo lleva nuestro país ocultando estas miserias? Es urgente poner fin a esta vergonzosa situación. Ni se cumple en este punto la Declaración Universal de los Derechos del Niño ni la Declaración Universal de los Derechos Humanos.El incumplimiento de los derechos fundamentales de las personas envilece, sin ninguna duda, a toda la humanidad.

Estamos todavía celebrando el 50 Aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959. ¿Qué hacer? Al menos pedir al Gobierno que promueva una investigación urgente sobre la situación de estas personas e introduzca urgentemente los cambios necesarios.



sábado, septiembre 27, 2008

¿"Mal de escuela" o "mala escuela"?

Daniel Pennac (1944) ha llevado su última obra, "Chagrin d’école"( 'Mal de escuela') hasta el ciclo "Tramas europeas en la BN", organizado por la Biblioteca Nacional en colaboración con los departamentos culturales de las Embajadas de países europeos en España. Pretende ser un encuentro que nos permita tener una visión sobre la literatura que se está haciendo en nuestro continente.

Daniel Pennac en «Mal de escuela» (Mondadori. Barcelona, 2008) vuelve a sus días de escolar problemático y trata de humanizar un fenómeno demasiado frecuente y demasiado desconocido, a pesar del exceso de estadísticas y de informes oficiales, la "crisis de la escuela" desde el punto de vista del alumno. «Se trata de un libro que nos habla del dolor de no entender nada de nada, de no poder responder a las preguntas de los profesores y de sentirte completamente imbécil», dice Pennac de su obra con la que consiguió el prestigioso premio Renaudot de 2007. «Mal de escuela», afirma, no es «una explicación sociológica sobre el fracaso escolar», sino un repaso a un malestar que es «permanente en la historia».


Consciente de que su caso es excepcional, Pennac afina la puntería para señalar a la sociedad de consumo como «principal enemigo de los profesores». «Antes de ser niños o adolescentes, antes incluso de aprender a hablar o escribir, (los alumnos) ya son clientes. La escuela debería proteger a los niños de la sociedad de consumo», asegura; el análisis del fracaso escolar o de la supuesta crisis educativa se resume en comentarios simples de «una sociedad obsesionada en buscar culpables y no soluciones». «Me pregunto si nuestros estados quieren tener estudiantes inteligentes. Diría que no, que al Estado tanto le da la escuela, pero hablar de la crisis de la escuela es una buena manera de desviar la atención».

En el año de 1992 ediciones Gallimard dio a conocer en París un polémico ensayo suyo titulado "Comme un roman". "Como una novela" lo escribió para iniciar en la lectura a sus alumnos más rebeldes, como profesor de lengua y literatura interesado por fomentar la lectura; propone estudiar la literatura a través de lectura de la propia literatura: dedica el último capítulo del libro a los 10 derechos imprescriptibles del lector que están recogidos incluso en posters.

En 1995 se le preguntó sobre sus motivos para seguir en la enseñanza después de tantos años en la profesión. Respondió: "La escuela es simplemente la realidad. Cuando entras en la escuela entras en lo real. No tengo ningún mérito; hace veinticinco años que me gusta esto; no aborrezco a mis colegas y las cuestiones administrativas no me encorsetan..." La escuela para él es parte de la realidad y ésta le interesa como ciudadano comprometido con su tiempo y como escritor al que sirve de inspiración.
Daniel, un mal alumno al que la lectura de la literatura lo salvó. Pennac, un profesor que, después de muchos años de trabajar con adolescentes, todavía sigue teniendo fe en las generaciones jóvenes.
"Los padres pueden, podemos, ser idiotas, la televisión, los libros, los grupos, pero los chavales no lo son. Los hay más vivos, más atrevidos, más rápidos, pero ningún cancre es idiota". (D. Pennac)