miércoles, octubre 22, 2008

Cayo Julio César, el mito y la historia


Desde hoy hasta el 3 de mayo de 2009 estará abierta en el claustro de Bramante en Roma, cerca de Piazza Navona, una exposición sobre la historia y el mito de Julio César. Según sus organizadores es la primera que se hace en el mundo sobre este personaje histórico.

Hay obras datadas entre el año 50 antes de Cristo y el siglo I después de Cristo: capiteles, armas, joyas, monedas,... Se presentan las fechas más importantes de su vida, desde su nacimiento hasta su asesinato, con sus campañas militares y nombramientos públicos. Existe además una sala egipcia dedicada a su paso por Egipto y a su relación con Cleopatra.

Una segunda parte de la exposición se centra en la pintura del mito, sobre todo a partir del siglo XIV: retrato de Cleopatra por Miguel Angel (1530), reproducciones de los "Comentarios a la Guerra de las Galias" o de la "Vida de Doce Césares" de Suetonio (siglo XIV), "Entrega de la cabeza de Pompeyo a César", de Rubens. Tampoco faltan imágenes cinematográficas del mito.

La exposición permite observar cómo el mito corre paralelo a la historia y nace de la mano del mismo Julio César, tanto a través de sus "Comentarios a la Guerra de las Galias" como de las estatuas y monedas que glorificaban su estirpe, a la que entroncó con Venus.
Un mito que continuará César Augusto, primer emperador de Roma, quien le dedica algunos altares, entre ellos uno datado entre el año 12 y el 2 a.C., con el que se abre la muestra.

El mito de Julio César recibió un fuerte impulso con Shakeaspeare y quedó reflejado después en las múltiples pinturas que recrean su asesinato, como "La muerte de César" (1793) de Vincenzo Cammuccini (1771-1844), o la de Cleopatra (1874), de Jean-André Rixens (1846-1925), también en la exposición. En el siglo XX también el cine queda fascinado por su figura como demuestra "Julio César" (1953), de Joseph Leo Mankiewicz.





1 comentario:

Javier Cercas Rueda dijo...

A falta de leer las cinco novelas de Colleen McCullough y las serias biografías de Carcopino y Goldssworthy, y descartadas otras cosas más flojillas sí leídas (Gallo, Shakespeare o Eslava Galán), me quedo con estos:

Vida de los doce césares, de Gayo SUETONIO TRANQUILO (S. I ddC)
Querido Bruto, de José Ramón AYLLON (1999)
Los idus de marzo, de Thorton WILDER (1948)

En primero me encanta por el estilo, por ser una fuente cercana y por que, de paso, aprendemos todo lo esencial sobre la familia Julia-Claudia y demás césares. El segundo es una novelita breve y sencilla, perfecta introducción al mundo romano. Es insuficiente, pero la he recomendado mucho pues actúa de reclamo infalible de otras lecturas. La tercera es una novela epistolar deliciosa, llevada técnicamente con virtuosismo, imprescindible.