Tal vez la cuestión más profunda que plantea tanto el retrato como el autorretrato es la capacidad de de trascender lo físico y penetrar en el alma del personaje o, de otra manera, la limitación de lo pictórico, de la imagen. ¿Dónde queda aquello de que una imagen vale más que mil palabras a la hora de penetrar en el espíritu del personaje? ¿Será fiable el retrato cuando comience a utilizarse como elemento propagandístico en religión y en política con el uso del grabado y de la imprenta?
Interesante para estas cuestiones la visita -al menos virtual- de la exposición "El retrato del Renacimiento" en el museo del Prado.
Ya en el 2004 el Museo del Prado presentó una exposición sobre "El Retrato Español. Del Greco a Picasso" con obras de los principales maestros del retrato: Velázquez, Goya, El Greco y Picasso.

(Baco y Ariadna, Tullio Lombardo. Mármol, 56 x 71.5 x 22 cm. Viena, Kunsthistorisches Museum)
No hay comentarios:
Publicar un comentario